Emilio el moro - Glosa a la soleá
Esto va dedicado
con todo mi cariño y respeto
a la suegra de la mujer
de mi hermano
Menos faltarle a mi mami
tó te lo consiento a ti papi
menos faltarle a mi mami,
que a una mami no se encuentra
y a ti te encontré en el parque,
vendiendo botijos de Cuenca.
¿Te acuerdas de aquel ruido
que escuchamos aquel día
sin saber quién lo había hecho
ni de qué rincón salia?
Pero qué estilo, qué duende,
qué sentimiento y que voz.
Creo que se nos hincharon
las narices a los dos.
Toíto te lo consiente
menos faltarle a mi mami,
que una mami no sa encuentra
y a ti te encontré en el parque.
No vayas a que te figures
que esto va con intención, ¿sabes?
tu saber que yo tener
dentro de mi corazón,
el cariño má puro
y más firme que ningún
hombre a sintiera
por la que dios uno y trinado.
me la entregua de compañera
pero estar bonita la copla
y entra bien por soledades.
Toito te lo consiente
menos faltarle a mi mami
Y me he enterao por un chivato
que le faltaste ayé,
y nadie me lo ha contado,
nadie, mire usted que cosa
pero yo lo sabe
Yo tengo entre dos jamones
mi corazón repartido,
si me encuentro uno sin funda
es que el otro se lo han comido
no cabe duda.
Y mira, mira, nunca me queja
de tus caprichos que cuesta.
¿Quieres una vestido? ¡que te lo compre tu padre!.
¿Quieres un reloj? ¡Una cabra!.
Y ni me importa que la gente
vayan de mí murmurando,
que si soy para ti un mulo de trapo,
que si me has quitado el mandamiento.
Que si en esta mano tengo
esta decena y dentro el otro
y en fin, una serie de cosas
que están comentando las vecinas
que yo no estoy
dispuesto a aguantarlo
que si en esta mano derecha
y en la otra yo tengo un boquete
por donde se me va
el dinero chorreando
y a mí qué, puñeta
Yo con tal de que nunca
de mi lao te desepare,
toito te lo consiento
menos que le faltes a mi mami.
porque ese mimbre de luto
que no levanta su voz
que en noventa año
no ha tenido contigo ni un no, ni un sí,
que andar como una pavesa
que no gime ni suspira
que se le llenan los ojos
de lagrimones
cuando te mira
que me crió con supositorio
con gazpacho y maizena
y que me untaba
bálsamo bebe para
que no me escociera
y estaba mas a gusto
que toda las cosas ¿sabes?
que me llevaba al retiro
a ver los gorilas
pá que no se me olvidara
la cara de mi padre
que tenia parecida
y en las candelas de su hijo
consumió su juventud
cuando era cuarenta veces
mucho más guapa que tú
Mira, tiene que hacerte a la cuenta
que la has visto en el altá
e hincarte de rodilla
como si fuera a fregá
con que a ver si te colocas
y me dejas ya en paz
y que te den por el peso
lo que tu quieras cobrar
desde la cuna mare de mi alma
la quiero desde la cuna
por Dios no me la avasalle
porque mare no hay más que una
y a ti te encontré en la calle
Pepe Pinto - Glosa a la soleá
¿Te acuerdas de aquella copla
que escuchamos aquél día
sin saber quién la cantaba
ni de qué rincón salía?
Pero¡que estilo!¡Que duendes!
¡Qué sentimiento y qué voz!
Creo que se nos salieron
las lágrimas a los dos...
Todito te lo consiento
menos faltarle a mi madre,
que una madre no se encuentra
ya ti te encontré en la calle..
No vayas a figurarte
qué esto va con intensión....
Tú sabes que por ti tengo
clavado en el corazón
el querer más puro y firme
que ningún hombre sintiera
por la que Dios unió y trino
le entregó de compañera .
Pero es bonita la copla
y entra bién por soleares:
Todito te lo consiento
menos faltarle a mi madre...
Y me enterado casualmente
de que le faltaste ayer...
Y nadie me lo ha contado..
¡Nadie! Pero yo lo sé.
Yo tengo entre dos amores
mi corazón repartido;
se me encuentro uno llorando
es que el otro lo ha ofendido
Y, mira ... Nunca me quejo
de tus caprichos constantes...
-¡Quiero un vestido !- ¡Catorce!
-¡Quiero un reloj! -¡De brillantes!
Ni me importa que la gente
vaya de mí murmurando
que soy para ti un muñeco...
que si me has quito el mando...
que en la diestra y la siniestra
tienes un par de agujeros
por donde se va a los baños
el río de mis dineros....
¡Y a mí qué !Con tal que nunca
de mi lado te separes,
todito te lo consiento.....
menos faltarle a mi madre.
Porque ese mimbre de luto
que no levanta su voz,,
que, es seis años, no ha tenido
contigo ni un sí ni un no,
que anda como una pavesa,
que no gime ni suspira
que se le llenan los ojos
de gloria cuando nos mira,
que me crió con su sangre,
que me llevaba la mano
para que me santiguara
como todo fiel cristiano,
y en las candelas del hijo
consumió su juventud
cuando era cuarenta veces
mucho más guapa que tú...
tienes que hacerte la cuenta
que la has visto en los altares
e hincarte de rodillas
antes de hablar de mi madre..
Porque el amor que te tengo
se lo debes a su amor
que yo me casé contigo
porque ella me lo mandó
Con qué, a ver si tu conciencia
se aprende esta copla mía
muy semejante a aquel cante
que escuchamos aquél día
si saber quién lo cantaba
ni de qué rincón salía:
A la madre de mi alma
la quiero desde la cuna...
¡Por Dios, no me la avasalles,
que madre no hay más que una
y a ti te encontré en la calle!

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